SERGIO LÓPEZ: la calidad sostiene al volumen

Por: Klenya Morales

En el complejo tablero de ajedrez marítimo internacional, Sergio López ocupa una posición
fundamental como Jefe de SEGUMAR Corea. Su rol es técnico y es estratégico, porque representa la capacidad de Panamá de proyectar y llenar las expectativas de liderazgo en un mercado
  que exige resultados inmediatos y credibilidad sostenida.
Esta entrevista no se limita a explorar la dimensión operativa de su cargo; es una oportunidad para comprender cómo se equilibra la presión corporativa de los armadores con la responsabilidad registral de garantizar seguridad y cumplimiento. López es un activo diferenciador: un puente entre la diplomacia marítima y la realidad operativa de los buques.
Su mirada crítica revela que detrás de cada decisión técnica hay implicaciones económicas y políticas que impactan la reputación de la bandera panameña. Mantenerla como referente exige visión y capacidad de adaptación. En este sentido, la entrevista se convierte en un mensaje de marca: Panamá no es solo un registro, es una propuesta de valor que se reinventa para seguir siendo la opción preferida en la industria y en el negocio marítimo internacional.

Vy M: ¿Cómo es un día típico en la vida de Sergio López?

SL: Mi día suele empezar muy temprano, antes de las seis de la mañana. La diferencia horaria con Panamá hace que las primeras horas sean las más activas en cuanto a correspondencia con la Dirección General de Marina Mercante: revisar correos urgentes, validar autorizaciones de bandera y atender consultas que llegaron durante la noche coreana. Después de un buen café y de organizar la mañana en casa con mi familia, me traslado a la oficina, ya sea en Seúl o en Busán según la agenda. La parte central del día la dedico a coordinación técnica de temas muy puntuales solicitados ya sea por armadores, operadores o sociedades clasificadoras. Trabajo con un equipo pequeño y nos organizamos para repartir cargas y asegurar que los casos avancen. Por la tarde-noche coreana retomo contacto con Panamá, que está iniciando su día. Cierro generalmente alrededor de las ocho o diez de la noche, pero la realidad es que los casos urgentes, una detención, un buque en arribo forzoso, no respetan horario. Procuro siempre dedicarle un tiempo de calidad a mi familia; entrenar con mi hijo, ver una película, una serie, conversar, caminar y hacer ejercicios con mi esposa es lo que me mantiene equilibrado.

VyM: Corea es un mercado altamente competitivo, ¿qué oportunidades reales ve usted para Panamá y cómo pueden aprovecharse al máximo?

SL: Corea también es un mercado que valora la eficiencia, la seriedad técnica y la innovación. Y ahí es donde nuestro registro tiene oportunidades reales. La primera es el segmento de nuevas construcciones: los astilleros coreanos son líderes mundiales, y muchos de los buques que se entregan, especialmente para armadores de terceros países, eligen pabellón en función de la calidad del soporte regulatorio. La segunda oportunidad es el "retrofit" y la adecuación ambiental: los armadores coreanos están invirtiendo fuertemente en BWTS (Sistemas de Tratamiento de agua de lastre), EGCS (Sistema de Limpieza de Gases de Escape), dual-fuel (combustible dual) y eficiencia energética. Acompañar técnicamente esos procesos de manera oportuna nos hace aliados y no simples ganchos en una lista. La tercera es la flota de segunda mano: Corea es un actor importante en compraventa, y la transición de bandera bien gestionada es un servicio valioso. Para aprovecharlas, hay que estar presentes, hablar el lenguaje técnico del armador y tener flexibilidad regulatoria dentro del marco de la Organización Martítima Internacional (OMI).  

 VyM: ¿Cuáles son los servicios más solicitados por armadores y operadores en Corea?

SL: Todo lo relacionado con certificación estatutaria y respuesta a Port State Control. Cuando un buque panameño es detenido o recibe reportes de deficiencias en una inspección, el armador u operador necesita una respuesta de bandera rápida, técnica y bien fundamentada. Ese es probablemente el servicio más crítico que prestamos desde esta oficina.

Estamos recibiendo más y más consultas sobre temas de cumplimiento ambiental: requisitos de EEXI/CII (reducción de emisión de gases del efecto invernadero), inventarios de materiales peligrosos (ICIHM) y su relación con el Convenio de Hong Kong. La transición energética está generando una nueva batería de consultas que antes no existían.

Por último, hay un componente importante de coordinación institucional: facilitar la comunicación entre el armador, la sociedad clasificadora y la administración de bandera para resolver temas complejos que involucran a múltiples partes.

VyM: ¿Qué tan viable es exigir a los armadores inversiones en tecnologías verdes cuando los costos del upgrade son tan altos?

SL: Es una tensión real y no es honesto pretender que tiene una solución sencilla. La OMI ha fijado metas claras hacia 2030 y 2050, la Unión Europea ha implementado el EU ETS y FuelEU Maritime, y los financiadores, bancos, fondos de inversión, charterers, están alineando sus criterios con la sostenibilidad. El armador que no invierte hoy pierde acceso a fletes, a financiamiento y a puertos. Dicho esto, entiendo perfectamente la presión financiera que enfrentan, y como Estado de abanderamiento nuestro rol no es exigir por exigir, sino acompañar. La sostenibilidad ambiental no debe ser un castigo regulatorio, sino una hoja de ruta. Los armadores coreanos, en general, han entendido este mensaje y están invirtiendo de forma decidida.

VyM: ¿Cómo equilibra las exigencias técnicas y regulatorias con la necesidad de mantener relaciones humanas y de confianza con los clientes?

SL: Para mí, el equilibrio se construye sobre la transparencia. He aprendido que la lealtad de los clientes no se gana con flexibilidad excesiva ni con rigidez burocrática, sino con criterio técnico bien argumentado. Cuando hay que aplicar una observación, se aplica; cuando hay margen para una solución equivalente, se evalúa con seriedad. En Corea, particularmente, la relación personal pesa mucho. Visitar las oficinas de los operadores, escuchar sin prisa, conocer al ingeniero de flota o al DPA por su nombre, recordar el contexto de cada compañía: eso humaniza el trabajo.  Al final, ambos lados queremos lo mismo: que el buque opere bien, sin detenciones, sin incidentes, sin pérdida de reputación.

VyM: ¿Qué pesa más en su criterio: mantener volumen de buques registrados o elevar la reputación de la bandera panameña en calidad y cumplimiento?

SL: La calidad sostiene al volumen. No al revés. Un registro grande, pero con mal desempeño termina perdiendo armadores serios, queda en las listas grises o negras de los memorandos de París y Tokio, y entra en un círculo vicioso de descalificación. Un registro con buena reputación, en cambio, atrae naturalmente a operadores que valoran un pabellón confiable. Panamá es el registro más grande del mundo precisamente porque, históricamente, ha combinado servicio, presencia internacional y cumplimiento. Mi criterio personal es que cualquier crecimiento debe ser cualitativo: prefiero registrar diez buques bien gestionados que cien que vayan a generar detenciones, contaminación o problemas laborales. Eso no significa cerrar puertas, significa filtrar con inteligencia y acompañar bien a quien ya está dentro del registro.

Ahora, también hay que ser realistas: elevar los estándares de calidad implica que algunos buques que no cumplen dejarán de registrarse con nosotros. Y eso significa una reducción en el volumen. Pero creo firmemente que esa pérdida es temporal y se compensa con creces por la ganancia en reputación.

VyM: ¿Cuál ha sido la situación más desafiante que ha tenido que enfrentar como jefe de SEGUMAR Corea? ¿Cuál ha sido la más gratificante?

SL: La más desafiante, sin duda, ha sido el reciente ciclo de detenciones de buques de bandera panameña en puertos chinos durante 2026, en un contexto geopolítico complejo. Coordinar respuestas técnicas para múltiples buques en simultáneo, mantener la confianza de armadores coreanos que recibían presiones para cambiar de bandera, y al mismo tiempo proteger la reputación del registro requirió jornadas muy largas y decisiones bajo presión. Fue una prueba de carácter para todo el equipo. La más gratificante ha sido ver cómo SEGUMAR Corea se ha convertido en una oficina respetada, capaz de resolver casos complejos, y observar el crecimiento profesional de mi equipo. Cada vez que cerramos un caso de detención con un buque liberado, cada vez que un armador nos llama porque confía en nuestro criterio, hay una satisfacción genuina.

VyM: ¿Cuál ha sido el momento más decisivo de su carrera que lo marcó como profesional y como persona?

SL: La decisión de aceptar la jefatura de SEGUMAR Corea en 2018 y mudarme con mi familia a Asia. Profesionalmente, significó asumir una responsabilidad de representación internacional con todo lo que eso implica. Personalmente, fue un salto enorme: nuevo país, nueva cultura, nuevo idioma, lejos de Panamá. Me obligó a desarrollar paciencia, a aprender a escuchar en contextos donde el silencio significa cosas distintas, y a entender que la gestión técnica no se separa de la gestión humana. También me enseñó a valorar lo que dejaba atrás. Hoy, cuando recibo a jóvenes profesionales que dudan en aceptar un destino internacional, siempre les digo lo mismo: la zona de confort no forma. Lo que forma es lo que ocurre cuando dejas de estar cómodo para encontrar algo que te desafíe de verdad.

VyM: ¿Qué extraña más de Panamá?

SL: A la familia extendida, sin duda. Las distancias se sienten especialmente en cumpleaños, en navidades, en los momentos que uno quisiera compartir y no puede. Después, extraño cosas más sencillas: la comida panameña hecha en casa; Corea tiene una gastronomía espectacular y he aprendido a disfrutarla profundamente, pero hay sabores de casa que no se replican. Corea me ha dado mucho, profesional y personalmente, y la disciplina y el respeto de su cultura me han marcado. Pero Panamá es Panamá: es donde están mis raíces y donde siempre regreso en mis pensamientos, aunque viva al otro lado del mundo.

La trayectoria de Sergio López demuestra que el liderazgo técnico trasciende lo regulatorio para convertirse en un verdadero valor de marca. Su gestión en SEGUMAR Corea reafirma que Panamá no solo administra un registro, sino que sostiene un negocio marítimo global. Su historia recuerda que la reputación de una bandera se construye con personas que creen en lo que hacen y que, con disciplina y pasión, logran que un país se proyecte al mundo como sinónimo de seguridad y éxito.

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